Un punto de recarga para vehículos eléctricos es una instalación eléctrica que suministra energía a la batería de un coche o moto eléctrica de forma segura y controlada, mediante un cargador (wallbox) conectado a la red doméstica, comercial o industrial. Elegir la potencia, el conector y la instalación adecuados es, hoy, una de las demandas más frecuentes que recibe cualquier instalador eléctrico.
En CELL trabajamos cada día con profesionales que instalan puntos de recarga en viviendas, comunidades de propietarios y flotas de empresa. Esta guía resume los criterios técnicos y administrativos que un instalador necesita tener claros antes de presupuestar una instalación de recarga.
Tipos de punto de recarga según la potencia
La potencia del punto de recarga determina la velocidad de carga y, sobre todo, qué necesita esa instalación a nivel eléctrico:
- Carga lenta (hasta 3,7 kW, monofásica): toma reforzada o wallbox básico. Suficiente para recargar durante la noche, mínimo impacto en la instalación existente.
- Carga semirrápida (7,4 kW monofásica o 11 kW trifásica): la opción más habitual en viviendas unifamiliares y garajes comunitarios. Requiere valorar la potencia contratada disponible.
- Carga rápida (22 kW trifásica y superior): propia de entornos comerciales, flotas o zonas de alto tránsito. Exige normalmente ampliación de potencia contratada y, en muchos casos, centralización de cargas.
Modos de carga: de Modo 1 a Modo 4
La normativa (IEC 61851) distingue cuatro modos de carga, y es un dato que conviene explicar bien al cliente final:
- Modo 1: enchufe doméstico convencional sin protecciones específicas. No recomendado por seguridad para uso habitual.
- Modo 2: cable con caja de control integrada (protección y comunicación básica), conectado a una toma reforzada.
- Modo 3: wallbox dedicado con comunicación permanente entre el vehículo y el punto de recarga. Es el estándar recomendado para instalaciones fijas, tanto residenciales como públicas.
- Modo 4: carga rápida en corriente continua (DC), propia de electrolineras y puntos de carga ultrarrápida, fuera del alcance de una instalación doméstica convencional.
Tipos de conector más habituales
- Tipo 2 (Mennekes): estándar en Europa para carga en modo 3, tanto en corriente alterna monofásica como trifásica. Es el conector que debe llevar cualquier wallbox instalado en España.
- CCS Combo 2: combina el conector Tipo 2 con dos pines adicionales para carga rápida en corriente continua (modo 4).
- CHAdeMO: conector de carga rápida en DC, menos habitual en vehículos europeos recientes pero aún presente en algunos modelos.
Qué debe tener en cuenta un instalador antes de presupuestar
- Comprobar la potencia contratada disponible y si es necesario solicitar su ampliación a la comercializadora.
- Valorar la necesidad de un sistema de gestión de carga (load management) cuando hay varios puntos de recarga compartiendo la misma acometida, para evitar disparos por sobrecarga.
- Dimensionar el cableado y la protección (diferencial tipo A o B según especificación del fabricante, y magnetotérmico adecuado a la potencia del wallbox) conforme a la ITC-BT-52 del REBT, específica para infraestructura de recarga.
- Determinar el circuito de instalación según la ITC-BT-52: circuito individual con protección propia, diferencial dedicado y, en la mayoría de los casos, protección diferencial de tipo A como mínimo.
Trámites necesarios para instalar un punto de recarga
- Vivienda unifamiliar: en general no requiere autorización previa de terceros, pero sí debe ejecutarse conforme a la ITC-BT-52 y, según potencia, puede requerir Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) presentado ante el organismo competente.
- Comunidad de propietarios: la Ley de Propiedad Horizontal permite instalar un punto de recarga en plaza de garaje privativa comunicándolo a la comunidad, sin necesidad de aprobación en junta, salvo que la instalación afecte a elementos comunes de forma relevante.
- Locales comerciales o flotas: además de la instalación conforme a normativa, suele ser necesario dar de alta el punto de recarga según la potencia y el uso (privado o con acceso a terceros).
Preguntas frecuentes
¿Qué potencia de wallbox necesito para cargar un coche eléctrico en una noche?
Con una carga semirrápida de 7,4 kW, la mayoría de los turismos eléctricos actuales recargan de forma completa en un rango de 6 a 10 horas, dependiendo de la capacidad de la batería.
¿Es obligatorio instalar un diferencial de tipo A o B en un punto de recarga?
Sí, la ITC-BT-52 exige protección diferencial específica para infraestructura de recarga; el tipo (A o B) depende de las especificaciones del fabricante del wallbox y de si existe riesgo de corrientes de fuga en continua.
¿Puedo instalar un punto de recarga en mi plaza de garaje si vivo en una comunidad de propietarios?
Sí, la normativa permite instalarlo en plaza privativa simplemente comunicándolo a la comunidad, sin necesidad de aprobación previa en junta de propietarios, salvo casos excepcionales.
¿Qué diferencia hay entre carga en modo 3 y carga rápida en modo 4?
El modo 3 es carga en corriente alterna con comunicación entre wallbox y vehículo (el estándar para instalaciones fijas); el modo 4 es carga en corriente continua a alta potencia, propia de electrolineras, y no se instala en una vivienda convencional.
Todo el material para instalaciones de recarga, disponible en CELL
En CELL disponemos de wallboxes, protecciones específicas para recarga (diferenciales tipo A y B) y todo el material necesario para ejecutar instalaciones conforme a la ITC-BT-52. Consulta con nuestro equipo técnico para dimensionar tu próxima instalación de recarga.







0 comentarios